Carlos Slim, el hombre que se volvió multimillonario cobrando sobre precios en la telefonía celular a los mexicanos según la OCDE, ahora defiende sus intereses en el aeropuerto de EPN

Realidades.- Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), México tuvo durante el comienzo de la era de la telefonía móvil, las tarifas más altas entre los países miembros de este organismo, situación que encumbró a Slim, siendo este el propietario de Telcel.

Slim se benefició de la privatización de TELMEX durante el gobierno de Salinas de Gortari para convertirse en uno de los hombres más ricos del mundo y después se encumbró en la cima del ranking de millonarios de la revista Forbes cuando a costillas de los mexicanos la empresa America Móvil (Telcel) monopolizó la telefonía móvil y estableció precios poco competitivos (sobreprecios) en comparación con los países de la OCDE.

Lo más lamentable es que le gobierno no estableció metas de desarrollo para impulsar la cobertura de telefonía móvil e internet en las comunidades donde para Slim no era negocio y por lo tanto la señal no llega. Así de fácil.

En ese sentido, durante la reforma de telecomunicaciones se expuso que México tenía una cobertura aproximada del 35% del territorio nacional, estando por debajo de países como Chile donde la cobertura nacional de servicio de internet es mucho mayor.

Sin embargo, Slim se jactaba en su publicidad diciendo que todo México era “territorio Telcel”. FALSO, tan falso que la PROFECO lo obligó a cancelar dicha publicidad.

Este Señor no solo se enriqueció gracias a la privatización de una empresa paraestatal, sino que además estableció precios altos en el monopolio de Telcel para convertirse en el hombre más rico del mundo y además sumió en el atraso a México en vez de invertir en la expansión de los servicios de cobertura de internet para impulsar el desarrollo nacional en las zonas rurales y fomentar de esta manera el desarrollo social, en vez de eso, se encargó de expandir su emporio de las telecomunicaciones en Sudamérica a través a de su empresa Claro, a costillas de los altos costos que pagaron los mexicanos a través de fichas Telcel.

El colmo es que utilizó paraísos fiscales para triangular sus inversiones en modalidad off shore para evitar el pago de impuestos en México.

Este Señor controla parcialmente a los gobernantes en turno a través de su emporio empresarial y está acostumbrado a mangonear las decisiones presidenciales. Para muestra está la tensa situación en el marco de la reforma de telecomunicaciones donde Slim se encargó de financiar a Carmen Aristegui para golpear mediáticamente al régimen a través de la cadena de MVS Radio propiedad de la familia Vargas, socios de Slim en la plataforma de televisión satelital Dish.

Slim recibió como premio a su golpeteo mediático parte del negocio que será el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México a través de su yerno. Así que este señor habla de desarrollo pero en relación a su riqueza porque ya ha comprobado con sus actos que primero están sus intereses antes que el desarrollo nacional.

Que le quede claro a Slim que si el aeropuerto es inviable y se está desviando dinero del pueblo de México será cancelado según AMLO. Si el gusta, que invierta de su riqueza para el total desarrollo del proyecto y no utilice recursos públicos del Estado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.