Fundación Melipona Maya ejemplo de desarrollo sustentable para las comunidades mayas y preservación de las abejas meliponas (xunan-cab) desmiente acusaciones de bio-pirateria

Realidades.- La Fundación Melipona Maya brindó conferencia de prensa para ejercer su derecho de réplica hacia las acusaciones sin fundamentos realizadas por el pseudo-periodista maya Pedro Canché sobre presuntas actividades de bio-pirateria para despojar a las comunidades mayas del legado milenario de las abejas Meliponas beecheii endémicas de la Península de Yucatán, México.

Sin embargo el papel de la Fundación Melipona Maya encabezada por Stephane Palmieri ha jugado un papel extraordinario para la preservación de esta especie de abeja maya (xunan-cab) a través de un exitoso programa de repobalción a través de la capacitacion de comunidades mayas para su proliferación natural y producción apícola de la valiosa miel que producen estos insectos con grandes propiedades nutricionales y medicinales utilizadas desde tiempos prehispánicos por las comunidades mayas.

En ese sentido compartimos el comunicado oficial de la Fundación para refutar las acusaciones infundadas en su contra:

Conferencia Fundación Melipona Maya

Desde el año 2013 la Fundación Melipona Maya ha realizado de manera ininterrumpida un arduo trabajado en conjunto con la comunidad maya por el rescate de la abeja melipona, su valor cultural en su cosmovisión, el rescate y conocimiento de sus prácticas ancestrales así como el bienestar del pueblo maya, dejando resultados comprobables.

En un trabajo coordinado no solo con los habitantes originarios de la península, sino con otras organizaciones sociales e instancias gubernamentales, se ha logrado la construcción de una cadena de valor completa y sostenible con la multiplicación del número de colmenas, 9 cooperativas constituidas, 116 meliponicultores acompañados por los técnicos en 3 municipios, 3 centros de reproducción con una capacidad para producir más de 100 núcleos al año para su distribución en comunidades, 51 huertos con sistema de riego para hortaliza, un vivero con capacidad de 1000 plántulas, 500 gallinas de posturas en producción, 1000 en crecimientos, una Unión de Productores en proceso, 30 capacitadores terminando una formación de dos años, más de 200 talleres de capacitación en maya y español en alianza con otras instituciones, 8 jardines selva en crecimientos son algunos de los resultados obtenidos a lo largo de estos años de trabajo.

Sin embargo, pese al trabajo, a los resultados y al valor que le dan las comunidades mayas no solo a nuestra organización por su trabajo, si no a las personas de nuestro equipo; en publicaciones recientes suenan palabras como ladrones, biopiratas o saqueadores para señalar a algunos de nuestros integrantes en relación con lo que se ha venido generando respecto a la abeja melipona. ¿La razón? No la sabemos, ¿El objetivo? Lo desconocemos. ¿Quién está iniciando estos señalamientos con una fuerte campaña de medios? No tenemos ni la más mínima idea, aunque definitivamente contrasta.

Somos acusados de facilitar la biopiratería para sacar patentes en contubernio con grandes transnacionales a partir de la implementación del protocolo de Nagoya cuando la función legal de este es totalmente la contraria. Nos señalan por robar las meliponas a los mayas, pero omiten que antes de la fundación no habían meliponas en la zona de Tulum y fue esta quien inició los procesos para su rescate y las devolvió a las comunidades y que todas las abejas que se reproducen son propiedad de los meliponicultores, así como los beneficios por la venta de su miel.

El siguiente comunicado tiene como propósito pronunciarse como Fundación Melipona Maya A.C. a las acusaciones en nuestra contra emitidas el 1 de mayo

Mediante una nota difamatoria, sin una investigación seria de fondo, y por ende con falta de ética periodística y con falta de información por parte de la Asamblea que inicia dichos señalamientos; destacamos que desconocemos si es legal dicha asamblea, desconocemos quienes la crearon, pero destacamos que al igual que ellos, nosotros venimos trabajando de la mano con muchos pobladores mayas para la defensa y rescate de su patrimonio biocultural, lo que conlleva a la defensa de su cultura y territorio, ya que tal como lo marca el Convenio 169 de la OIT, los pueblos originarios son dueños de su territorio, así como de todo lo que lo integra, que no sólo radica en la tierra, sino en todo lo que en conjunto, conforma su cosmovisión, y sabemos de antemano que la abeja melipona es parte de ello. No obstante, se presentó sin fundamento alguno, sin prueba alguna, información falsa, fuera de contexto, haciendo parecer negativo nuestro trabajo al omitir también los resultados positivos que se lograron en los proyectos que criticaba.

Por todo esto, y posterior a un análisis de las acusaciones y dudas generadas en los lectores a partir de la nota en nuestra contra, seleccionamos los cuestionamientos mas sobresalientes que van desde el protocolo de Nagoya, el origen de las colmenas o nuestro modelo de trabajo.

¿Cómo podría Nagoya facilitar la biopiratería?

La respuesta es fácil. No podría, su función legal es totalmente la contraria.
El Protocolo de Nagoya es el único instrumento legal para la protección de los recursos genéticos y/o conocimiento tradicional asociado, así como los beneficios derivados de su utilización, ya sea a nivel nacional o internacional; este instrumento ofrece mayor seguridad jurídica y transparencia tanto a los proveedores como los usuarios de recursos genéticos; además ayuda a garantizar la participación justa y equitativa en los beneficios. (https://www.cbd.int/abs/doc/protocol/nagoya-protocol-es.pdf)

Actualmente la Fundación Melipona Maya, facilita la implementación del Protocolo de Nagoya para el acceso a miel de melipona en nueve cooperativas del municipio de Tulum; para lo cual se han seguido procesos apegados a convenios Internacionales, Leyes y Normas Mexicanas, así como Directrices voluntarias aplicables.
(http://www.cbd.int/doc/legal/cbd-es.pdf)

El 14 de abril un representante de la empresa y representantes de la Semarnat, llevaron a cabo el proceso de consulta a las cooperativas proveedoras del recurso, siguiendo las Directrices voluntarias de Bonn (https://www.cbd.int/doc/publications/cbd-bonn-gdls-es.pdf) y Mo´otz Kuxtal (https://www.cbd.int/decisions/cop/?m=cop-13), en todo momento se contó con la participación de traductores (nombrados por las cooperativas) al idioma Maya.

De acuerdo con los principios del Protocolo de Nagoya para la obtención del PIC (Consentimiento fundamento previo, por sus siglas en inglés), el usuario explica claramente los objetivos finales del acceso y son las cooperativas proveedoras del recurso quienes deciden si otorgan o deniegan el acceso al recurso. En este sentido la Fundación Melipona Maya informó a las cooperativas las intenciones de la empresa y la decisión de comercializar o no su miel fue totalmente independiente; sin embargo destacamos que la cláusula que supuestamente se transcribe en las notas periodísticas que nos señalan, no existe, máxime que aún no está concluido ningún contrato como para señalar que existe dicha cláusula.

Actualmente las cooperativas están planteando los Términos y Condiciones Mutuamente Acordados (MAT), a negociar con la empresa, tanto del acceso como de la distribución justa y equitativa de los beneficios monetarios y no monetarios derivados de la utilización del recurso. Entre los ejemplos podemos mencionar: Pago de regalías, empresas conjuntas, pago de certificaciones de comercio justo y certificación orgánica, patentes conjuntas y transparencia de resultados de la investigación.

En este proceso cabe mencionar puntos importantes:

Sin la validación de los acuerdos entre una empresa y los productores por parte de las autoridades, en el caso de México la Semarnat, no existe posibilidades de mandar muestras para su análisis y menos sus patentes.
El hecho que una empresa firme un protocolo de Nagoya con una organización de productores no impide que otros lo hagan bajo las mismas reglas.

En estos acuerdos se prevé siempre una clausula donde partes de los beneficios asociados son distribuidos a un fideicomiso independiente a cargo de un desarrollo global para la conservación del recurso biológico.

En nuestro caso, la Fundación Melipona Maya funge como facilitador del proceso y no tiene ningún interés económico vinculado. De la misma manera la mesa directiva de la fundación no tiene ninguna relación lucrativa que sea con la fundación misma o cualquier empresa, y cumpliendo con la razón social que nos originó, siempre pugnaremos a favor de los beneficios para las comunidades mayas, por lo que si en algún momento su patrimonio biocultural estuviera en riesgo, alertaríamos al respecto.

Entonces… ¿Por qué se nos acusa de facilitar la biopiratería dando acceso a grandes transnacionales a la miel de melipona? Creemos que es debido a que desconocían las implicaciones de Nagoya, así como que no tiene conocimiento de los procedimientos que marca las leyes nacionales e internacionales para el derecho a la información clara y precisa, el derecho a la consulta, así como a la autodeterminación de los pueblos y comunidades originarias; las cuales, como facilitadores vigilamos que se cumplan.

El origen de nuestras colmenas. ¿saqueamos la selva?

Nuestra Fundación, cuando inicia el rescate de la melipona, realiza un monitoreo de dichas abejas; la mayoría de las colonias fueron compradas a personas que las habían heredado y no querían trabajarlas, otras fueron compradas a personas que las vendieron por necesidad bajo un precio justo, trabajadores forestales que las rescataban de árboles que talaban, pero en ningún caso la fundación motivo el saqueo de la selva, siempre se ha trabajado respetando los usos y costumbres de los pobladores, así como sus prácticas ancestrales, las cuales las hemos conocido a partir del trabajo en conjunto que mantenemos, así como priorizando que ellos son los dueños de la selva, ellos son los guías de su porvenir.
Aunque es innegable que algunas colmenas tienen su origen de la selva, pero ¿cuántas colmenas se deben sacar de la selva para ser un saqueador si se han multiplicado muchos más núcleos que fueron regresados a las comunidades?
Cabe mencionar que a partir del mes de agosto 2014 no se compró ninguna colmena nueva y nos dedicamos a reproducirlas con un éxito de más de 90% por núcleos.

Despojamos a los mayas de sus abejas y sus conocimientos. Una acusación grave.

En 2013 el comentario siempre era el mismo en la zona de Tulum: “Mi abuelo o mi papa tenía, pero ahora no hay”.
Entonces ¿cómo podríamos robar algo que no había?

El principal eje de acción de la Fundación Melipona Maya desde su creación en el 2013 fue el rescate de la abeja melipona dado que no encontramos ninguna colonia existente.

Imagen: Abejas Meliponas (Real Mayan Tour)

Para esto se desarrolló en esta época un modelo de trabajo que consistía en establecer 4 meliponarios de reproducción para luego distribuir los núcleos en comunidades.  En el municipio de Bacalar con la Cooperativa de meliponicultores de Quintana Roo que contó con 52 colmenas.  En el municipio de Felipe Carrillo Puerto un productor con 25 colmenas.  En el municipio de Tulum en San Juan de Dios con 20 colmenas. La sede en Tulum con 50 colmenas más 40 que existía.

Con un patrimonio inicial se inició la distribución en 2015 de 105 núcleos en meliponarios de 15 colmenas en 7 comunidades. Los fondos para este programa provinieron de donativos internacionales sin ninguna contraparte económica.

Se implementaron a los productores diversos talleres de divisiones con la finalidad de aumentar su patrimonio productivo, las comunidades de la red

Melipona Maya en Tulum produjeron en los años (2016/2017) 260 núcleos para reforzar su propio patrimonio productivo.
En total existen al final de 2017, 385 colmenas en las cooperativas más 100 colmenas nuevas en lo que va del 2018.
Desde el 2013 se han distribuido o reproducido más de 485 núcleos nuevos en comunidades.

Cifras que corroboran que no hay tal despojo, que no hay ningún saqueo, y que hemos cumplido con nuestro objetivo social de creación, que es el rescate del patrimonio biocultural de los mayas.

¿A quién pertenecen las abejas? y ¿Cuáles son los beneficios para la gente?

Inicialmente los núcleos fueron distribuidos en comodato porque quisimos evitar que se vendieran y con ello se incumpliera el objetivo de los diversos programas que se aplicarían para el rescate. Las 15 colmenas que fueron entregadas por cada meliponario son propiedad de la fundación dado que surgieron del centro de reproducción. Sin embargo todas las colmenas que surjan a partir de estas 15 son propiedad de las comunidades así como todos los beneficios por la venta de miel y las mismas colmenas.

En el año 2013 no había ninguna colmena y para el año 2018 ya existen 585 colmenas en caja de las cuales 377 son propiedad de los grupos conformados, destacamos que muchos de estos grupos son dirigidos y encabezados por mujeres de las comunidades, generando con ello un trabajo participativo de las mujeres en la economía local y familiar.
Nuestro trabajo como organización no se concentra en el rescate y reproducción de la abeja melipona, hemos implementado diversos programas de apoyo para las comunidades, que van desde la asesoría, la creación de trabajo con plantas, gallinas, etc. Generando con ello beneficios de producción y que se traducen a beneficios económicos familiares y locales entre los participantes.

Se nos acusa de convertir a los mayas en empleados por darles abejas

La fundación otorgo las abejas bajo ninguna restricción o condicionamiento que obligue a las comunidades a trabajar de un modo u otro, siempre se respetaron los usos y costumbres de la gente y tienen total libertad de trabajar como mejor les parezca. Nuestro modelo de trabajo se basa en el acompañamiento de los grupos para darles asesoría en el manejo para un mejor resultado de las abejas en su propio idioma, así como para implementar nuevos proyectos. Si el cuestionamiento de convertir a los mayas en empleados se basa en el principio de realizar un rescate de las abejas y devolvérselas a los dueños originarios, que tiene el conocimiento ancestral para trabajarlas como son los mayas, esto pierde sentido cuando las abejas que se reproduzcan son de su propiedad, así como todos los beneficios que obtengan de ellas.

¿Porque elegimos el modelo de trabajo en cajas y no jobones? ¿Este modelo va en contra de lo tradicional?

Usamos cajas porque facilita la división de nuevos núcleos, facilita el manejo y permite una cosecha mas inocua para garantizar la calidad de la miel. Y lo más importante, nuestros productores están satisfechos con este modelo. La Fundación Melipona Maya no rechaza en lo absoluto el manejo de abejas en jobon y reconoce la importancia y valor cultural que estos tienen, sin embargo, la meliponicultura es la crianza de abejas sin aguijón y dado la distribución tan amplia de la especie es una práctica rica en técnicas de manejo siendo la caja solo una de estas. Nuestro aprecio y respeto por las abejas no se ve condicionada por el tipo de manejo, sin embargo nunca se les ha impedido a los propietarios de las abejas la trabajen como ellos propongan, siempre se les brindará el apoyo para el rescate y reproducción de su patrimonio, así como de los productos que esto genera.

Esperamos que estas repuestas puedan esclarecer las dudas en los lectores sobre nuestra labor.
No negamos que durante nuestro intento por preservar las meliponas realizamos actividades criticables como en cualquier proyecto y que quizá estuvimos faltos de sensibilidad en algunos aspectos, pero aclaramos que en el caminar hemos aprendido, hemos comprendido la cosmovisión de los mayas, y en esa medida hemos adaptado nuevas prácticas que nos acerquen más a realizar un rescate integral de la cultura y de su patrimonio biocultural; así mismo nuestras intenciones siempre serán las mejores en pro de las abejas y comunidades mayas con las que trabajamos; por ende hacemos un llamado para que todos los actores, pero principalmente las comunidades mayas inicien el registro como patrimonio biocultural de la abeja melipona maya, de este modo se pugnara por que la abeja pertenezca siempre de quien es, que es el pueblo maya.

Por último, invitamos a nuestros lectores a conocer más de cerca nuestras labores, visitando nuestra sede, las comunidades y productores con quienes laboramos, así como aportando ideas y propuestas a nuestro modelo de trabajo.

Tulum 16 de mayo 2018
Comunicado Orginal: Coordinación Fundación Melipona Maya AC

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