Los tíos que somos

Hace tres años vivo con Mérida, los mismos que tiene La Jornada Maya en su vida virtual; la versión impresa se editó por primera vez el 6 de julio, fecha que el azar impuso o acomodó, en coincidencia, como seguramente algunos recuerdan, con las elecciones de 1988.

Esa fecha marcó el inicio de la protesta masiva por fraude electoral contra Cuauhtémoc Cárdenas y la imposición de Carlos Salinas de Gortari como Presidente, hace 30 años, cuando se cumplían 20 de la masacre del 2 de octubre de 1968, que este año llegará a los 50.

(Ver Crónica de un fraude, Canal 6 de Julio) https://www.youtube.com/watch?v=NnVFop2tniM

El fraude que se gestó desde el gobierno y la quema de las boletas de aquella elección, para que no quedara huella, constituyó el amasiato del PRI y el PAN: Los Salinas de Ceballos.

La pasión entre los dos ensangrentó las sábanas de las camas en los hoteles de paso que visitaron y que luego compraron. Desmadraron las sillas, desbordaron el agua del jacuzzi, descompusieron el aire acondicionado, trabaron el control de la tele, mientras repartían franquicias de una empresa que no sólo era de ellos y que dirigían porque compraron los votos de los otros consejeros, que los veían manosearse en los autos, fornicar rápido en los bares oscuros y comerse, como si no hubiera mañana, ni tarde ni noche.

(Ver la serie El Chapo en Netflix) https://www.youtube.com/watch?v=TdKNJr7vyUw

En medio de su aquelarre tuvieron que mandar a matar al obispo Posadas Ocampo -pues sabía demasiado-, aprehender al Chapo Guzmán -el dealer de todos-, y dejar en manos del sobrino Luis Donaldo la dirección del consorcio, pues venía el inicio del Tratado de Libre Comercio y, con ello, el contrato por los siguientes 30 años para dirigir al país, es decir ahora.

Justo el día en que inició la revuelta indígena maya, que ellos creyeron coincidencia con ese primero de enero de 1994, sin saber que fue la protesta de los maestros, nanas y trabajadores que los educaron, cuidaron, soportaron y que ellos siempre han considerado como el servicio, sin entender que son también los que lavan esas sábanas manchadas, secan los baños húmedos, componen las sillas hechas astillas, arreglan el aire, destraban los controles y les llevan de comer y de beber.

(Ver película Colosio) https://www.youtube.com/watch?v=KH45GGOlNVY

Pero algo se salió de madre, porque mandaron matar al sobrino Colosio Murrieta y asesinaron a un hermano que era líder de su partido, José Francisco Ruiz Massieu.

La suite donde fornicaban los amantes pasó de la fiesta al funeral. Durante la velación del cuerpo del sobrino, forzaron a Ernesto Zedillo para conducir la emergencia y asumir la candidatura en una elección donde uno de los amantes, el licenciado Diego Fernández de Ceballos, sería el contrincante a vencer dejándose ganar, pues el otro, (ver debate 1994), Cuauhtémoc Cárdenas, un señor serio y cabal, sería otra vez apabullado por el segundo fraude electoral, pagado con el crédito puente que ya se había conseguido con el TLC.

Así llegó Ernesto Zedillo a la Presidencia de México, un país cuyo gobierno había sido manejado como un Consejo de Administración de empresa privada, donde los socios no aportan su capital, sino usan el dinero de otros, cobran altos honorarios y exigen utilidades y las guardan.

(Ver El Fobaproa, fraude del milenio) https://www.youtube.com/watch?v=3LZSMBJnNcQ

Este sobrino habló con los primos de las familias, medio llegó a un acuerdo, ocultó la basura, encarceló al tío mayor del hermano, Raúl Salinas de Gortari, (buscar la historia de su amante y La Paca, la bruja que les aconsejaba), traicionó a los indígenas del EZLN, pero se la peló con la aprehensión del primo mayor de la otra familia, el Subcomandante Marcos, quien sigue en la montaña armado.

Los seis años de noviazgo entre estos dos partidos finalmente culminaron con el matrimonio de Ernesto Zedillo y Vicente Fox.

Dos machos que nunca se gustaron y tenían muy mala cama, y peor aliento. Terminaron adoptando a dos hijos que tampoco nunca quisieron: Felipe Calderón, primero, y Enrique Peña, segundo.

Entre el amasiato, noviazgo y matrimonio, el PRI y el PAN han dejado toda su energía. Son cientos los beneficiados, miles los testigos y millones los ofendidos. El divorcio es inminente. No ha iniciado el juicio y se la pasan toda la madrugada en la barandilla del Ministerio Público, denunciándose los fraudes, cambiando el testamento y convenciendo a los primos, tíos y abuelos, cómplices todos, de darles una oportunidad más para arreglar (o vender) la casa.

(Ver La Guerra de los Roses) https://www.youtube.com/watch?v=zZ18UnzSq9U

Aunque se gustan todavía, su matrimonio ya no tiene pasión y sólo cogen por coger. Ven cómo asegurar una herencia sin que les hayan dicho que los funerales no son seguidos de una mudanza.

(No se pierda la telenovela Amor sin ley) https://www.youtube.com/watch?v=VgyHBk0UhvE

Los primos Calderón y Peña administraron el infierno en forma pública y en horario estelar, como las novelas del Canal Dos de Televisa, sus productores.

Su ADN fue intoxicado y en la depresión por la edad quisieron jugar, correr y se accidentaron; hicieron carambola y causaron miles de víctimas; negociaron muy mal con los dealers; maltrataron a las mujeres, como viles barbajanes las humillaron; permitieron que se deshiciera en ácido a enemigos e incineraron cuerpos de estudiantes, por la equivocación que produce estar alterados de la conciencia, por cocaína cocinada con diesel y la suprema ignorancia de su estupidez fecunda.
Se embarazaron y tuvieron un sirenito bicéfalo, justo al año de casados, con la caras de angelitos, pero colas de pescado. Se llaman José Antonio Meade y Ricardo Anaya los siameses. Se mueven juntos, hablan sólo entre ellos, no se arreglan bien y cuando salen, les da peña (perdón, pena) ajena a sus familiares, quienes comen pan y no les dan.

Meade y Anaya no nombran a ninguno de los héroes nacionales, porque no les dicen nada. En sus escuelas esa materia se la volaron. La Historia, como bien exhibió con sus lecturas y cruzamientos químicos, su tío en bruto Vicente Fox y el hermano guapo Enrique Peña, no la conocen.

Admiran a aquellos viejos amantes Salinas de Ceballos, los cuales no les dijeron nunca que su verdadera madre debe ser La Patria, es decir El Estado (no el estado de las cuentas bancarias), que el gobierno no es un consejo de administración y que si lo fuera (en una de esas funciona mejor el país) los activos y el patrimonio no son de ellos.

(Ver La Gran belleza de Sorrentino) https://www.youtube.com/watch?v=lv3Ta6C5UlU

La otra familia se quedó sin nada. A aquellos Cárdenas que fueron despojados, humillados y ofendidos les quitaron y perdieron sus partidos. Se disputaron tres de los dos carros que les dejaron en la cochera y les pagaron con efectivo y billetes de baja denominación los favores que nunca pidieron. Desfondados, exhibidos y apabullados por la comunicación, sólo con la sabiduría que da el cinismo de ver mucho, tener memoria y el orgullo de conocer todo el otro México, cuidaron como pudieron al tío Andrés Manuel, el necio.

Aprendió a gobernar e hizo una maestría en la Ciudad de México, además de sobrevivir a un juicio inventado por otros amantes (ver caso Ahumada-Rosario Robles). Dos tremendos cuarentones que se bebían los vinos Petrus como si fuera agua de chaya y filmaron sus agarrones, donde la banda presidencial se utilizaba como la soga en las manos de los sadomasoquistas.

Antes de que la burla y la ofensa llegaran, López Obrador se puso un mote, El Pejelagarto. Astuto como el animal que ya ha sido herido y cazado, en cautiverio enfermó y lo curaron.

Cuando volvió a salir a recorrer la colonia estaba más sucia, el basurero de mal humor. Los vecinos hartos del mal olor, cómplices todos, ahora se le acercan, tanto los que le hicieron el fraude como los que buscaron en su propia basura. Igual ahora se le acercan las voces que antes le mintieron y chantajearon, como los voceros y pantallas de la guerra sucia, los periodistas nadando en su maquillaje y los actores bailando sin miedo al ridículo.

Decenas de operadores en contra ahora serán los cuidadores de las casillas y también los empresarios se arriesgarán, los del barrio, y muchas mujeres, porque sus hijos tienen ya ganas de limpiar.

El tío AMLO es el más maduro, viene de provincia, es paisano, sabe beber, ya fumó, habla pausado. Tiene humor, fue viudo, se casó otra vez, su mujer canta. Tiene hijos millennials. Sus ejemplos de poder son el tatarabuelo Benito Juárez y recuerda al abuelo Lázaro Cárdenas; nació en tierra maya. Es necio pero tranquilo y tiene ganas de gobernar.

(Leer a Oriana Fallacci) https://www.youtube.com/watch?v=fRubnNxydJM

Este año, aquel 6 de julio caerá en primero. La historia que han visto nuestros jóvenes de 30 años ha sido el desastre de los amasiatos políticos y públicos, matrimonios calientes por conveniencia privada y la pasión legítima conservada en secreto.

A 2018 años del asesinato más trascendente de la historia, del que sólo conocemos lo que nos han impuesto, “Ignoramos si Jesucristo fue alto o bajo, rubio o moreno, culto o sencillo, si dijo las cosas que afirman san Lucas, san Mateo, san Marcos y san Juan. ¡Ah si alguien lo hubiese entrevistado con un magnetófono para conservar su voz, sus ideas, sus palabras! ¡Si alguien hubiese taquigrafiado lo que Juana de Arco dijo en el proceso antes de subir a la pira!”, como escribió la periodista Oriana Fallacci en 1974, en el prólogo de su libro Entrevista con la historia, se nos ha impuesto, también, vacacionar para descansar y reflexionar en silencio o en medio de los ruidos que producirán las campañas electorales.

(No escuche Un mundo raro de José Alfredo) https://www.youtube.com/watch?v=Ln_mhHm1wYU

En estos días la primavera entró como un aironazo desde la madrugada del día 21. En Mérida se precipitó la semana con una señal exacta para que el invierno no se prolongara. Tal vez con el último frío de la temporada y haciendo caso a la tradición, Mérida me ha mandado a la cama a dormir, pensar y leer; acomodar el corazón, hacer lista de pendientes y reposar para enfrentar la siguiente jornada.

Mas Información.-La Jornada Maya

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