Maniobra política de Carlos Joaquín, ordena al Congreso aprobar Ley de Movilidad para incidir en la elección de 2018

Realidades.- El Gobernador Carlos Joaquín González maquiavélicamente esperó el tiempo político más álgido del 2018 para impulsar en el Congreso del Estado la denominada Ley de Movilidad, Transporte y Vías Públicas que le abre la puerta a las plataformas digitales como Uber y además propone la creación de un Instituto de Movilidad  que sustituiría a Sintra para terminar con los monopolios en el transporte público.

La nueva ley permite la operación de Uber pero con candados para limitar a un solo conductor-propietario por unidad. Los vehículos deberán tener un valor mínimo de 3 mil Unidades de Medida y Actualización (unos 240 mil pesos). De igual forma se plantean una serie de requisitos de seguridad, geolocalización y un padrón de operadores.

Por su parte, las concesiones de transporte tendrán una caducidad de 20 años y podrán ser renovadas por un periodo similar o menor. Son además revocables por violaciones a la ley o fallecimiento del titular según información de Noticaribe.

Este movimiento tiene claros tintes políticos por parte del gobierno joaquinista, después de que el IEQRoo había planteado una consulta popular que finalmente fue cancelada, en relación al tema de transporte el día de la elección federal, sin embargo, este amague resultó contraproducente para el Gobierno de Carlos Joaquín ya que los sindicatos de taxistas lo tomaron como una abierta afrenta a sus intereses y en el marco de la visita de Andrés Manuel López Obrador en Playa del Carmen (04/05/2018) recibieron al abanderado de MORENA con una multitudinaria exhibición de su músculo político a lo largo de la carretera federal que conecta Tulum con Cancún.

En síntesis, Carlos Joaquín decidió volcar toda la balanza política hacia la exigencia social y en el mismo sentido dar por perdido el apoyo de los sindicatos de transportistas en la entidad. Gremios sindicales víctimas de sus propios demonios al no haber impulsado su homologación tecnológica con las nuevas plataformas como Uber o Cabify en el caso de los taxistas, mientras que las concesionarias del transporte público (TUCSA) han sumido en el subdesarrollo los estándares de la movilidad en polos turísticos de primer mundo como Playa del Carmen, Cancún y Tulum con honrosas excepciones donde las camionetas brindan servicios de calidad con A/C y  en buenas condiciones de mantenimiento.

Finalmente, el cambio de paradigma tecnológico en el sector del transporte no lo puede frenar nadie, ni el mismo López Obrador, que al parecer goza de buenas fuentes informativas al interior de la política local porque astutamente canceló su evento político en Chetumal prospectado para el día 29 de mayo, situación que habría provocado canalizar todo el escándalo político generado por el Gobierno del estado de Quintana Roo en el marco del presente proceso electoral después de impulsar la Ley de Movilidad en el Congreso, el día 28 de mayo (en política no hay coincidencias).

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