Polémico depredador inmobiliario de Yucatán opera en Q. Roo

Realidades.-Crece su fortuna Armando Palma Peniche al amparo del poder de padrinos en la política y el gobierno; uno de los empresarios de Yucatán más acaudalados del estado; ahora extiende sus tentáculos de ambiciones al vecino estado de Quintana Roo; dándose una tregua para no seguir devastando y quitándole las tierras a los ejidatarios y además que no encontró  las “facilidades” que le brindaron funcionarios corruptos en Yucatán, cuando construyó dos megafraccionamientos, en los que hoy viven alrededor de 100 mil personas y ahora impunemente ha trasladado su campo de acción a Quintana Roo, donde trata de hacer con los desastres ecológicos y de usos de suelo como lo hizo con los yucatecos.

Pobladores de Caucel, Francisco Montejo en Mérida y en el fraccionamiento Gran Santa Fe entre otros, lamentan haber caído en las trampas y mentiras de las inmobiliarias que supuestamente vendían viviendas dignas y de calidad para una mejor vida; pero la realidad es todo lo contrario. Todo es un gran negocio a como dé lugar; tal como lo está haciendo ahora en las zonas y playas turísticas de Cancún.

Armando Palma fue privilegiado y afortunado; causando una gran  polémica con la donación gratuita que la ex gobernadora Dulce María Sauri de más de 15 mil hectáreas de la Reserva Territorial de Mérida durante su administración, en la que erigió el fraccionamiento Francisco de Montejo, sale a la luz la adquisición, por medio de la empresa Adeqroo, de la que es fuerte accionista, una extensión de 48 mil 65 metros cuadrados, ubicado en Playa Langosta, Cancún, en 9 millones 766 mil 279 pesos, cuando el valor catastral del inmueble era de 48 millones de pesos al momento de la operación, avalada inexplicablemente por el Instituto de Patrimonio del Estado (IPAE) en 2011.

Dicha empresa es representada por la “Gaviota” Palma y Abelardo Rubén Alcocer Hernández, también socios de Grupo Promotora Residencial y otras inmobiliarias que durante sexenios han sido ampliamente beneficiadas por grupos políticos con predios desincorporados del patrimonio estatal en Yucatán y Quintana Roo.

Con la llegada de la competencia a Q.roo, en las que una decena de empresarios acaparan miles de predios, “La Gaviota” Palma aprovecha los terrenos que adquirió hace varios años para ampliar sus inversiones en el vecino estado, pues es dueño del fraccionamiento de lujo Gran Santa Fe.

La estrategia es la misma, y aprovechando las “gangas” que adquirió durante las administraciones de Roberto Borge Angulo y Félix González Canto, y desafiando clausuras de la Semarnat, construye un hotel en Playa Langosta, devastando, según ambientalistas, amplia zona de playas y manglares.

Devastación ambiental

Adeqroo, en 2015, traspasó el terreno a Banco Invex Institución de Banca Múltiple y declaró como fiduciario a Grupo Inmobiliario Arca, siendo así tres empresas impulsoras del proyecto.

En el lugar se construye, “bajo el agua”, un hotel de lujo, debido a que la obra fue suspendida bajo sospecha de devastación ambiental.

Palma Peniche y sus socios se movieron rápido y obtuvieron los permisos de construcción de la Dirección de Protección Civil de Benito Juárez y la Manifestación de Impacto Ambiental por parte de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Durante trabajos realizados hace unos meses se detectó un derrame de aguas negras, pero la constructora rápidamente salió al quite asegurando que fueron “aguas de subsuelo”.

Además, la Manifestación de Impacto Ambiental prohibió a la empresa desarrolladora talar especies de manglar, así como dañar los humedales costeros, lo cual no se respetó, denuncian organizaciones ambientalistas.

Por lo anterior hay denuncias interpuestas ante la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (Profepa) y la Procuraduría General de la República por la organización “Somos tus Ojos”

El proyecto contempla la construcción de 466 cuartos de hotel en un edificio de 20 pisos, sobre 5 mil 700 metros cuadrados, con una inversión de 100 millones de dólares.

No es la primera obra millonaria de Palma Peniche en Cancún, pues con Grupo Promotora Residencial es constructor del fraccionamiento de lujo Gran Santa Fe, con casas con valor mínimo de 1.5 millones de pesos.

En solidaridad

Otra “adquisición” turbia del empresario yucateco en Quintana Roo se materializó en 2017, cuando obtuvo una orden judicial para el desalojo de más de 100 familias que llevaban viviendo, en algunos casos, más de 22 años en una zona irregular de Playa del Carmen que ahora tiene fuerte plusvalía.

La invasión se conoce como “Mamá Lucha”, que es el símbolo de un supermercado que se ubica en la avenida Colosio con carretera federal.

Vecinos aseguran contar con papeles de la Sedatu y que después de la primera demanda se apersonaron a declarar, pero que representantes de Palma Peniche nunca acreditaron pruebas de la propiedad.

Señalan que los han amenazado con detenerlos, por lo que han tenido que ampararse.

Juan “N”, veterano paracaidista del lugar, indica que apoderados del empresario han pedido a cada familia cinco millones 800 mil pesos, que es el valor que le ha adjudicado el supuesto dueño a cada lote.

Fuente: La verdad noticias.

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